sábado

Viajando por India en tren.

Paciencia, en primer lugar. Y nervios de acero. Y tiempo! Es lo que necesitas para comprar un billete de tren en India, y si en algunos casos el personal del hotel es el que se puede encargar de comprarlos por ti, necesitarás igual poner mucho de tu parte al momento de subir a un tren. Hoy en día los puedes comprar por internet y hasta por celular con un simple SMS, pero viajando por libre es cuando normalmente decides el mismo día o como mucho un par de días antes la próxima ciudad a visitar. En el año 2000 la manera más común de hacerte de un billete era presentarte personalmente en una de las atestadas estaciones de trenes. Llegar, hacerte un lugar y tratar de descubrir cuál es la fila que te corresponde...

Opciones al comprar un billete.
Primera, segunda y tercera clase es lo que encuentras en la mayoría de los trenes del país. Con o sin aire acondicionado, con ventiladores o sin ellos, las ventanas rigurosamente enrejadas, los portaequipajes algunos de soga, otros de madera -usados normalmente como litera por los indios-.
Es importante que seas poseedor de un billete y no lo utilices en una clase superior a la que te corresponde. Puedes bajar la categoría, llegado el momento. Si tienes uno de 2da. clase y no consigues litera, puedes viajar sentado o compartir una litera con una o más personas, todas con el mismo billete en la mano y dispuestos a viajar de cualquier modo. Como conté en "Viajar por libre en autobús", si no tienes una plaza numerada, deberás optar por compartir un pequeño espacio en un asiento. Ningún indio se opondrá a esto...
La opción de compartir asiento o litera con un desconocido no estaba seguramente en tus planes, pero al tratar de conseguir un billete te has encontrado con esto:
1) la opción TATKAL, billetes que salen a la venta dos días antes y a partir de las 8 de la mañana -puede que a las 8:15 ya no quede nada-. Hay pocas plazas y por consiguiente, difíciles de conseguir. Se obtienen solo en las estaciones.
2) la WL o Wait List, lista de espera. Tu nombre está escrito en una lista y, si la gente va cancelando sus reservas, tu nombre irá "subiendo" hasta llegar a los primeros puestos. Con un billete WL puedes subir a un tren sin garantía de obtener una plaza, y entonces tu billete será ya un
3) RAC, Reservation Agains Cancellation, por lo que tendrás una plaza probablemente compartida. O no, si es tu día de suerte. Esto lo puedes comprobar en la estación antes de subirte o en los tablones del mismo tren.

Tipos de asientos y compartimentos.
El tipo de billete lo eliges tu, siempre y cuando encuentres la categoría que quieras o debes comenzar a bajar tus pretensiones si lo que quieres es, finalmente, viajar en fecha y hora (como me ha pasado).
1)AC, 1A, primera clase con aire acondicionado, compartimentos para 2 o 4 personas, cerrados, con ropa de cama y enchufes. Ni pienses en encontrar los compartimentos europeos, nada más lejos!
2)AC, 2A Tier (probada), cuatro literas enfrentadas -dos arriba, dos abajo-,  más dos al otro lado del pasillo, paralelas a las ventanas, una arriba, otra abajo. Ropa de cama, abiertas al pasillo pero con cortinitas.
3)AC, 3A Tier, igual que las anteriores pero con 3 literas enfrentadas, por lo que las del medio se mantienen cerradas o plegadas durante el día, o no puedes sentarte. Como en las dos anteriores, te dan almohada y sábanas.
4)Sleeper class (probada), seis literas enfrentadas -tres y tres- más las dos al otro lado del pasillo, con ventiladores en el techo.
5)AC Chair Car, CC(probada), hileras de bancos de tres y dos asientos separadas por un pasillo.
6) Second Sitting 2S (probada!), las plazas son con o sin reserva, dependiendo del tipo de tren. Con bancos de madera (probados) y otros acolchados.
Excepto en la AC 1A, que cada dos compartimentos hay un baño, las restantes categorías tienen su baño a los extremos de cada vagón, muy a menudo esos agujeros en el suelo con plataformas para apoyar los pies. No tardas mucho en comprender que en realidad ese tipo de toilettes son mucho más higiénicos que aquellos que tienen inodoros. Los hemos visto también en baños públicos y en algún hotelito de muy baja categoría. Debo decir la verdad, y es que no he encontrado toilettes demasiado sucios en el país. Los he visto peores...

Sleeper Class, en el tren de Jodhpur a Jaisalmer.

AC 2A Tier, en el tren de Varanasi a Agra.



Hacerte de un billete de tren.
El sistema de sacar un billete de tren en la estación misma te costará entenderlo, no importa cuántas veces lo repitas. Debería ser siempre igual pero las reglas a aplicar dependerán realmente de la persona que te toque en suerte en el mostrador de venta. O mucho antes: de quien tengas delante en la cola para comprarlo.
Una ventanilla para mujeres, otra para las familias o mixta, otra para discapacitados y otra para extranjeros. Cada extranjero, indudablemente, en la fila para extranjeros, junto con hombres, mujeres y hasta discapacitados locales... Cómo decir a una persona que está en su país que la fila es sólo para extranjeros, que debería ponerse en la siguiente, esa a la derecha o a la izquierda que está doblemente repleta de gente? Si, claro, se lo dices. Recibes una sonrisa y un meneo de cabeza [entrada en este blog "Metrónomo o péndulo invertido"] o una mirada fija seguida de ningún movimiento de cuerpo de su parte... La persona seguirá ahí, delante tuyo -o detrás-. Hasta que le toque el turno. Entonces le dirán, en su propio idioma, que está en la fila equivocada. Meneará la cabeza y se irá a otra fila, quizás a la de mujeres siendo hombre, pero ahí igual le venderán su billete.
Te toca el turno a ti y como turista te darán , hablándote en inglés y con simpatía, un formulario escrito de un lado en hindi, del otro -no te asustes!- en inglés. Un formulario largo por el que tendrás que abandonar tu lugar en la fila y una vez rellenado, volver a hacerla para entregarlo. Un mínimo de una hora es lo que necesitas en una estación de trenes para este trámite, contando el tiempo que te llevará optar por diferentes opciones si ya no hay más billetes del que habías elegido. Las preguntas en el formulario son similares a las que debes rellenar en un hotel en India: nombre y apellido, nacionalidad, dirección y país de residencia, sexo, edad, número de pasaporte, los datos de tu acompañante para que te toque una plaza a su lado, el tren que quieres tomar y el destino, la clase que prefieres y, en algunos formularios, también la ciudad que dejas atrás y la del destino, tu día de llegada y partida del país, compañia y número de vuelo. Te vas dando cuenta que la mayoría de los datos no los tienes en la memoria, necesitas tomar asiento -o suelo- y comenzar a revolver entre tus papeles. Vuelves a la fila y entregas el formulario con tus datos, que será revisado cuidadosamente -escribe en letra legible, lo contrario puede ser más pérdida de tiempo!-. Como recompensa y si hay plazas libres, recibirás el tan ansiado billete...
Si bien no puedes evitar los trámites burocráticos, deberías comprar tu pasaje al menos un día antes de tu partida. O dos, y estarás aún mas repuesto de todo el trajín.

Uno de los formularios a llenar.


Subir al tren.
Sobre todo en viajes largos y nocturnos, estarás con un poco de anticipación en el andén de la estación. Para tu sorpresa el tren llegará y partirá puntual, aún así cuando en cada estación importante deba permanecer 15 o 20 minutos. Es bueno saber de antemano que tendrás ese tiempo para tratar de localizar, primero, tu vagón. Los trenes son encreíblemente largos, piensa solo en la cantidad de habitantes que tiene el país y la cantidad de turistas que recibe cada año. La capacidad de los trenes es debidamente proporcional. Aún así, seguramente has visto en fotos y videos pasajeros colgados de las puertas de trenes diurnos y también en los techos. Eso no significa que no tienen su billete, es un modo de viajar. Volviendo a tu andén y encontrado tu vagón, que si sigues de suerte habrá en medio de la noche una pequeña luz que te permita leer, presta atención a los carteles -o tablones- escritos en cada extremo junto de las puertas: tu nombre y tu apellido, tu nacionalidad, tu sexo, tu edad y el número de asiento o litera que se te ha asignado. Si en la lista no te encuentras, corre hacia el otro extremo, que no serás el único turista cargado corriendo por los andenes ni mucho menos el único buscando su nombre, para asegurarte de que estás anotado.
Y de repente ya estás ahí, sentado en un duro aunque acolchado asiento, con luces bajas y aire acondicionado o ventiladores de techo, las ventanas con o sin vidrios pero enrejadas, una muchedumbre hablando en idiomas que desconoces, extranjeros y locales, olores, tierra o arena volando, conociendo gente, tratando de beber y comer algo -si no llevas nada pasará alguien ofreciendo comidas y tomará tu pedido o subirán al tren en las paradas largas vendedores ambulantes-. El equipaje lo habrás colocado debajo de la litera -lleva una cuerda con candado!- o si estás en la de arriba podrás colocarlo de "acompañante" y, después de haberte dado a conocer con otros turistas y de haber respondido un par de preguntas a los curiosos y amistosos indios, haber comido y bebido, llegará el tiempo de intentar dormir...

Billete de un tren diurno.

Detrás pone, entre otras cosas, las categorías de los trenes.


Conversando con gente del lugar.
Mi compañero de viaje y yo tomamos solo dos trenes diurnos. En el primero nos tocó sacar billete en second sitting, a falta de capacidad en otra clase. Asientos enfrentados con capacidad para una plaza cada uno. De madera. Ay, que no encontrábamos forma de acomodarnos! Ni usando parte de nuestra ropa como almohadón, nada pudimos mejorar. Pero disfrutamos de la compañía de una novia -o futura esposa- y su comitiva. Todos sus familiares iban con ella, felices, cantando y bailando en el tren. Llevaban una guitarra y nos invitaban a tocar palmas con ellos. Los vimos bajar en una pequeña estación sin andén y ahí estaban esperando el novio y su gran familia, cada uno de ellos colocaba a los recién llegados una corona de flores al cuello acompañados, en algunos casos, del tradicional saludo de respeto a los mayores: inclinándose y llevando la mano a los pies del otro y después al propio corazón. Este saludo es el charanasparsha: con el gesto de tocar la parte más impura del cuerpo, la que está en contacto con la suciedad, se demuestra reverencia y respeto.  Sería el primero de tres días de festejo, nos habían dicho.

En un segundo viaje diurno también compartimos asientos con otra familia. A saber: la abuela con dos nietos y una nieta, el menor de los tres con esposa y un bebé, el chiquito con sus ojos pintados con kohl, a modo de protección de los rayos solares y de enfermedades oculares. El mayor de los dos hombres, de unos 35 años, era orgulloso poseedor de un teléfono movil. La única persona con ese teléfono que vimos en India en el año 2000!
Durante el trayecto, de Jaipur a Jodhpur, fuimos intercambiando información. Sobre que la abuela, por ejemplo, llevaba puestas cadenas de oro por un total de 14 kilos de peso -asombrados ellos de que yo llevara anillos de plata. "La plata no vale nada, solo el oro da prestigio entre nosotros" (lo relataban con simpatía, no con vanidad). Nos contaron también que la abuela, por ser la mayor de la famila, era la que había elegido esposa a sus nietos y "sus elecciones fueron muy acertadas". El nieto joven y su esposa se veían realmente felices. "Mi hermana no consigue marido porque está gorda", reímos todos y ella misma aclaró "no encontré hasta ahora un hombre que me gustara". Era cierto que tenía un poco de sobrepeso para la media de la mujer india, pero por demás simpática y muy linda. Sacamos después la conclusión que está más obligado el hombre a casarse que la mujer, sobre todo si a ella la puede seguir sosteniendo su propia famila. Y la obligatoria pregunta a Gabriel,  dado por supuesto de su parte que si él y yo viajábamos juntos estaríamos casados, fue "y sus hijos?". La cara de desconcierto de los cinco al escuchar que no los teníamos, obligó a Gabriel a decir "todavía no..." Y todos tranquilos.
Ellos habitantes de una misma casa, más la esposa del mayor de los hermanos y dos hijos, nos contaron que cuando un hombre se casa se queda a vivir en el domicilio paterno con su esposa. La que se va de casa a vivir con sus suegros es la mujer recién casada, y es una de las razones por la que su familia deberá pagar una dote por ella, que será mantenida por su nueva famila política. "Divorcio?". Esta vez la pregunta fue nuestra. No, si con la convivencia no llega el amor, o llega y se va, las parejas seguirán viviendo juntas como dos amigos que tienen hijos en común.
Habíamos aprendido más de toda ese gente en diferentes viajes que todo lo que puede contarnos un libro. Una experiencia fantástica. Si vas a India, súbete a un tren...

En la 2S con nuestros compañeros de asiento en el tren, de Jaipur a Jodhpur, en noviembre de 2000.